¿Por qué es importante la integración sensorial?

“NI SIENTE NI PADECE”. Seguramente habrás escuchado más de una vez esta expresión, ¿verdad? Esta frase célebre se ha utilizado en muchas ocasiones en referencia a las emociones, pero en el estudio de los sentidos también se ajusta a la perfección. En You Can somos especialistas en el estudio de los sentidos y, en particular, del estudio y mejora de la integración sensorial.

Empecemos por el principio: ¿Qué hace cada sentido? ¿Qué es la integración sensorial?

Antes de enfocarnos en explicar en qué consiste la integración sensorial es preciso comprender cómo funciona cada sentido. Ya cuando aprendemos en el colegio nos cuentan que tenemos 5 sentidos que nos permiten recibir información del exterior de nuestro cuerpo. Lo que no nos cuentan que éstos pueden sentir de forma desorganizada y dar la información “con interferencias”.

Y es que cada persona tiene un umbral de sensibilidad, pero lo común es que utilicemos un baremo medio para todos. De ahí que algunos tengan el umbral de dolor más alto que otros, o que existan personas más sensibles, o que resistan mejor situaciones multisensoriales de forma agotadora o divertida, como podría ser pasear en mitad de una feria de atracciones local o un centro comercial.

integración sensorial

Vista, tacto, gusto, olfato y oído están especializados en captar un determinado código de información. Y para ello cuentan con receptores nerviosos que serán los encargados de comunicar a las áreas correspondientes del cerebro los mensajes que les llegan.

El Cerebro es la central del Sistema Nervioso; es el responsable de recibir, descifrar y ordenar al organismo las respuestas más adecuadas para cada situación.
Todo el proceso por el cual los receptores sensoriales informan a través del sistema nervioso al cerebro y éste descodifica y da contestación a las demandas, se llama Integración Sensorial.

No sólo los sentidos son importantes; os presentamos los sistemas propioceptivo y vestibular.

Además de los 5 sentidos que ya conocemos, contamos con 2 sistemas que facilitan a nuestro cerebro más información para que podamos desenvolvernos con más precisión. El primero es el Sistema Propioceptivo, que es el conjunto anatómico encargado de aportarnos todos los detalles sobre nuestro propio cuerpo. Se sitúa principalmente en las articulaciones, donde se encuentran los ligamentos, músculos y tendones. Nos ayudará a entender cómo funciona el siguiente ejemplo: si cerramos los ojos y somos capaces de saber cómo están colocados nuestros brazos, piernas, manos, pies, lumbares, etc. es gracias al sistema propioceptivo.

Por otro lado, el sistema que complementa la información para que seamos competentes en el día a día se llama sistema vestibular, también es conocido como el órgano del equilibrio. Esta localizado en el oído interno, está compuesto por receptores sensibles al movimiento y cambios de gravedad que detecta los cambios de posición desde los movimientos de nuestra cabeza, o de los desplazamientos en horizontal (ir en coche, columpiarse, etc.) o vertical (bajar o subir en ascensor, por ejemplo).

Para aclararnos, y como hemos mencionado anteriormente, podemos hablar de 4 pasos principales:

  1. Los receptores de cada órgano o sistema perciben la información sensorial.
  2. La información circula a través del sistema nervioso hasta llegar al cerebro.
  3. Se procesa la información sensorial que ha llegado.
  4. Se da una respuesta al los estímulos recibidos.

Ahora imaginemos:

  1. Tenemos la mano cerca de la estufa y nos llega el calor a través de los receptores del tacto.
  2. La información sobre la intensidad del calor viaja hasta el cerebro.
  3. El sistema nervioso central descifra si el organismo siente calor de quemarse o calor sutil.
  4. El cerebro decide, si siente como para quemarse ordena retirarse de la fuente de calor. Si por el contrario, percibe el calor de forma sutil, puede decidir entre subir de temperatura la estufa o acercarse más a ella.

¿En qué se traduce un funcionamiento anómalo de los sentidos?

En resumen, al cabo del día vivimos millones de situaciones donde nuestros sentidos son los protagonistas de nuestras acciones. Si nuestro organismo siente los estímulos de forma sutil (es decir, por debajo de lo habitual) recibe el nombre de “hipo sensible”, y las respuestas que tendremos a las demandas del entorno, no serán eficaces, ya que puede que “ni sienta ni padezca” el estimulo que me llegue, y será insuficiente la información que llegará al cerebro y por consecuencia, será inapropiada la respuesta que éste ordene.

Si, por el contrario, nuestros sentidos reciben los estímulos sensoriales de forma más intensa de lo habitual, recibe el nombre de “híper sensible” y nuestro sistema nervioso central dará respuestas exageradas a los estímulos.

En Terapia Ocupacional podemos evaluar y estudiar el funcionamiento de los sentidos desde el enfoque profesional de Integración Sensorial, aplicando un enfoque integral a todo el proceso sensitivo de cada persona en concreto.

¿Cuándo suele haber dificultades en el procesamiento sensorial? ¿Qué hacer?

Las dificultados en el procesamiento sensorial se presentan a menudo cuando un bebe es prematuro, en niños y niñas privadas de estímulos, común en las adopciones, cuando hay Trastornos del neurodesarrollo, ya sea presentado desde un retraso madurativo simple o por la presencia del Trastorno Espectro Autista, Síndrome de Tourette, etc.

En You Can aplicamos todos nuestros conocimientos sobre Integración Sensorial y abordamos todas las dificultades de procesamiento, siempre desde un contexto natural y familiar, tratando cada caso de forma personal.

No hay ninguna persona que sienta exactamente igual que otra; nuestro trabajo consiste en estudiarla como un caso único para, desde la integración sensorial, comprender cómo siente y cómo procesa la información sensorial para hacer su vida mejor.

Aurora Carbonell
Terapeuta Ocupacional Num. Col. 066
Presidenta de la Asociación You Can